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José Gálvez, guitarrista flamenco

B36A8084José Gálvez, guitarrista flamenco

José Gálvez, natural del Barrio de Santiago de Jerez de la Frontera,  es un polifacético artista flamenco: guitarrista y cantautor Flamenco, es también compositor, cantaor, poeta, escritor, productor y director, así como, según sus propias palabras: "bohemio de nacimiento".

Pertenece a la saga gitana cantaora de Los Gálvez y empezó a mostrar aptitudes artísticas con sólo 7 años. A los diez años debutó como profesional en su Jerez natal, y a los trece años llevó a cabo su primera gira como guitarrista, recorriendo hasta los dieciséis toda Europa con la compañía de baile y danza de Angelines Galván.

El talento y arte de José no tardaron en llamar la atención de los Maestros Parrilla de Jerez y Moraíto, quienes lo apadrinaron cuando sólo tenía 17 años. A partir de ese momento José Gálvez fue incluido en los espectáculos de ambos maestros y participó en varias ediciones de la Bienal de Sevilla, así como en importantes festivales de toda España.

Y su historia no había hecho más que empezar.

Pocos años después interpretaría la obra maestra de Manolo San Lúcar "Tauromagia" en una gira de conciertos que le llevó por todo el mundo.

En esa misma época,  y junto a Gerardo Núñez y Carmen Cortés, realizó las obras Yerma, Juncal y Salomé.

Llegamos a 1997, año en que José debutó discográficamente con dos composiciones propias en el disco "Jerez Joven por Bulería", de la mano del maestro Moraíto.

Justo un año después, y tras la experiencia adquirida, nuestro artista publica su primer álbum en solitario titulado "Bohemio de Amor".

Tras el lanzamiento del disco José Gálvez continúa trabajando y en este caso es el bailaor Joaquín Cortés quien le requiere para cantar en su obra "Pasión Gitana" en 1999". Un año después es premiado como cantaor solista en los viernes flamencos de la Fiesta de la Bulería Jerezana.

El año 2001 marcaría un punto de inflexión en la carrera de José al conocer a su manager y amigo íntimo Michel Elefteriádes, con quien realizó varias producciones en los países árabes, compartiendo escenarios con míticas estrellas como Whadija Al Safi, Nahawand, Tony Hannan, o Nancy Ajram, por todo el medio oriente.

En 2004 sale al mercado su tercera obra musical, más étnica y fusionada que nunca, con su álbum "Gálvez and the National Orchestra of Nowheristan".

Líbano, Egipto, Dubái, Túnez, Marruecos, Jordania o Baharéin, son solo algunos de los países, donde Gálvez ha triunfado con sus experimentos musicales.

En 2005 comienza a colaborar como director musical, con Hiroky Satho y Mayumi Kagita en Tokio, con la compañía de danza Arte y Solera, cosechando grandes éxitos en tierra Nipona.

En 2006 inicia sus viajes con distintas turné a Norte América, sembrando la semilla de nuestra cultura, por Washington, San Diego, Atlanta, o Nevada City…

Desde 2007 hasta 2009, las idas y venidas de un país a otro se sucederían con muchísima frecuencia, también con reconocimientos y premios por su aportación creativa, poética y musical.

En 2010 graba junto a la famosa cantante Nancy Ajram un proyecto Video Documental para la Coca-Cola  que obtiene repercusión en el mundo entero.

Recoge el premio BIAF en Líbano, por su popularidad mediática, mientras que ya dirige, produce y realiza como presentador, su propio programa de televisión Duende  en Onda Jerez Televisión. Tras más de seis años en antena, actualmente sigue grabando y emitiendo capítulos gracias a su aceptación Online y a sus fans repartidos por todo el mundo.

Es requerido como productor discográfico y arreglista, director o realizador de decenas de trabajos sonoros para los distintos artistas en alza de Andalucía, donde se incluye y es demandado el sello de José Gálvez.

Durante los últimos seis años ha participado en distintas ediciones del Bay área Festival Flamenco Gitano de San Francisco, junto a la cantaora Esperanza Fernández, la bailaora Concha Vargas o Gema Moneo, bailaor Pepe Torres, Luis Moneo o José Valencia.

Desde el 2014 hasta la actualidad participa como guitarrista y artista invitado en el espectáculo "Improvisáo" de Juan Manuel Fernández Montoya "Farruquito", conquistando el City Center de NY.

Sigue acompañando al cante de tan solo aquellos artistas preferidos que le trasmiten, entre los que se encuentran muchos de los actuales números uno del mundo del flamenco.

El Flamenco; La Guitarra Flamenca

Su origen proviene de la cítara griega, la crotta romana y la vihuela medieval. Según varios estudiosos, la guitarra nos llega a través de un determinado tipo de laúd de largo mástil que fue introducido en la península ibérica durante la dominación árabe, dándose la circunstancia de que al traer los musulmanes su instrumento, se encontraron la vihuela, que ya poseían los españoles, de origen grecorromano.

Los primeros en dar a conocer popularmente el laúd y la vihuela fueron los juglares, que acompañaban sus polifacéticas habilidades con el instrumento, cantos, bailes, bufonadas, poemas de trovadores traducidos en canciones, pregones, etc. Pero sería a finales del siglo XVI cuando definitivamente este instrumento que sólo poseía cuatro cuerdas adquiere el nombre de guitarra española, atribuyéndose a Vicente Espinel (1550-1624) la incorporación de la quinta cuerda, que recibe el nombre de prima.

En el siglo XVII, el aragonés Gaspar Sanz escribe el primer tratado sobre técnica instrumental, que servirá de inspiración para todos los guitarristas venideros. A mediados de ese mismo siglo decae la afición por la guitarra ante el auge que experimentan el piano y el violín. En el siglo XVIII el padre Basilio, que fue profesor de la reina María Luisa, esposa de Carlos IV, le añade el bordón quedando así completada con seis cuerdas, como se la conoce actualmente.

Tres grandes figuras aparecen en el ambiente guitarrístico del siglo XIX: el madrileño Dionisi Aguado (1784-1849), compositor y difusor por toda Europa de su ingeniosa translación a la guitarra de las obras de Beethoven, Haydn, Mozart, etc… fue autor de un método de guitarra y un tratado de armonía que aún se utilizan; y el castellonense Francisco Tárrega (1852-1909), que siguió los pasos de su antecesor Fernando Sort. Rescató nuevamente la guitarra de su decadencia, pues se la consideraba peyorativamente como un instrumento populachero por estar en manos del pueblo gitano y ambientes tabernarios, sobre todo entre el auge que tomó el sinfonismo y la ópera italiana.

El compositor y ejecutante Tárrega marca toda una época de esplendor, a él se debe la creación de la moderna escuela de guitarra. Sus transcripciones de las obras clásicas y sus inspiradísimas composiciones Recuerdo de la Alhambra, Danza mora, Capricho árabe, etc… no han faltado nunca en los conciertos de Andrés Segovia, Renata Tarragó, Narciso Yepes, Francisco Garrido o Rafael Rico. Estas piezas, adaptadas a la guitarra flamenca en sus partituras por cifras para los que se niegan a solfear, figuran también en el repertorio de grandes intérpretes flamencos.

La guitarra flamenca, que en nada se diferencia en su formato de la clásica, florece a mediados del siglo XIX con la apertura de los cafés cantantes. En estos intuitivos tocaores analfabetos en solfeo, pero con prodigiosa inspiración, al hermanarse el cante, el baile y el toque, producen una fascinante seducción en la configuración del arte flamenco.

Vicente Escudero hablaba en su día de una cierta enemistad entre la guitarra clásica y la flamenca: los artistas clásicos acusaban a los flamencos de ignorar la música, de no seguir regla ninguna, la consideraban una guitarra plebeya e inculta. Por su parte, los flamencos tildaban a los artistas clásicos de puros intelectuales, excesivamente refinados y faltos de nervio, y reclamaban para sí el carácter puramente español de la guitarra flamenca. Pero a pesar de este declarado antagonismo, una y otra se mezclaron, se influyeron y se enriquecieron mutuamente.

Ramón Montoya Salazar (Madrid 1879-1949) es uno de los mejores guitarristas de todos los tiempos. Logra renovar y dignificar la guitarra flamenca, elevarlo al lugar que se merece, y crear una escuela de la que van a beber los grandes artistas flamencos venideros como el Niño Ricardo, Sabicas y un interminable listado hasta llegar a Paco de Lucía, con el que empieza una nueva historia de la guitarra.