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Tablao Flamenco Cordobes, un lugar histórico del Flamenco Barcelona

Historia Flamenco Barcelona Tablao Cordobes

Historia del Flamenco Barcelona: Tablao Flamenco Cordobes

Los tablaos flamencos, herederos de los cafés cantantes del siglo XIX, ocupan una historia de este arte un lugar de consideración y respeto, son una especie de Cátedra Popular. La asignatura pendiente para quien quiera ser flamenco

En los años 60 el desarrollo económico español despega con la alegría consumista de una sociedad que sale del túnel de la posguerra. Esto coincide con una extraordinaria generación de flamenco que haría historia, entre los cuales, emerge la grandiosa figura de Antonio Mairena con todo su magisterio. Mairena era el guardián de la pureza guardada durante siglos en el árbol genealógico de las familias gitano-andaluzas de la baja Andalucía.  Para su reconocimiento, contó con la complicidad e implicación de importantes intelectuales con Caballero Bonald encabezando una larga lista de la “inteligencia” española. Como en 1929 lo había hecho la generación del 27 con Lorca y M. de Falla al frente.

La antología grabada en Hispavox, que dirige Caballero Bonald., con Perico el del Lunar, es una declaración constitucional que indica el camino a seguir, por donde transcurrirá esta cultura.

Se ignora de dónde sal el nombre de “Tablao” pero lo cierto es que en Madrid se abre “Zambra” del Sr Casares y Rosita Durán, Corral de la Morería  de Don Manuel del Rey y “El Duende” de Pastora Imperio y Gitanillo de Triana.

Estos locales heredan el patrimonio oculto en las casa de vinos y en las reuniones de cabales o señoritos de fortuna. La relación de nombres históricos de estos espectáculos te invita a tomar una copa y a soñar.

Es el “boom” de los tablaos que empiezan a abrir sus puertas, en Madrid, Barcelona y Sevilla sobretodo, convirtiéndose a la vez en una escuela viva de transmisión oral y física.

El flamenco vivido que daría nuestro amigo el gran escritor F.Quiñones.

La Leyenda Negra

El nuevo horizonte profesional se amplía para los artistas gracias a la labor impagable que desarrolla con sus éxitos los grandes ballets españoles y Pilar López, Mariemma, Luisillo o Antonio Gades, quienes abrieron este arte a las puertas de los escenarios del mundo entero.

La industria discográfica consagra con su distribución a los grandes intérpretes, y a la aparición de Paco de Lucía y Camarón de la Isla transciende los ámbitos del círculo flamenco, para convertirse en patrimonio cultural.

Los festivales de verano que cada pueblo de España organiza, con programas interminables y cachés exorbitantes a costa del dinero público, hacen desaparecer de los tablaos los grandes intérpretes. La aparición del turismo de masas termina de corromper estos escenarios con propuestas extravagantes, tópicos insoportables, artistas convertidos en funcionarios con más de diez y quince años en el mismo espectáculo, algunas veces con interesantes y buenos profesionales pero sin motivación.

Tablao Cordobes 1970 – Barcelona

Cordobes es la biografía de la familia Adame. Luis Adame, Irene Alba y Mercedes Vargas vivieron la época de oro como guitarrista y bailaoras en los mejores tablaos y Compañías de la época y hemos incorporado a nuestra Empresa ese patrimonio cultural y profesional.

En los años 70, convulsos por la muerte cercana de Franco, la realidad socio-política de la ciudad no era las más adecuada para una oferta como el tablao flamenco. De forma camaleónica la mirada de la familia apuntó al único mercado posible: los gitanos de Catalunya, el sur de Francia y media España.

Camarón de la Isla, Farruco, Manuela Carrasco, Chocolate, Juan Villar, La Tati, Manolete, Lole y Manuel, Bambino, etc. Fue su declaración de intenciones y el pilar de oro de sus orígenes.

La Fe, su capacidad de riesgo, pues aquellos artistas ya eran muy caros, se vio correspondida igual que hoy por los diferentes públicos de esa época.

Evolución Cambiar el modelo rutinario del clásico tablao por una puesta en escena que combina la frescura original del flamenco dentro de un orden teatral. Modificando hábitos denigrantes para el artista como al cena del público durante el espectáculo o conversaciones y tertulias durante el mismo durante el mismo sin ningún respeto, siendo totalmente excluidos del formato del Cordobes.

Ambición. La que ha llevado siempre a presentar, adelantándose a muchos de los que hoy son estrella del arte flamenco: Eva la Yerbabuena, Belén Maya, Israel Galván, La Susi, Miguel Poveda, Montse Cortés, etc. Interminable lista que ha marcado la vida del Cordobes y ha dejado un legado eterno en éste arte.

Renovación. María Rosa, estudiante brillante, ya de muy pequeña, de la mano de su padre Luís Adame estuvo en  la feria de Sevilla de 1972. La amistad de éste con Antonio Pulpón les facilitó la asistencia a las mejores fiestas flamencas del momento. Flamenco con mayúsculas.

La última noche en la mítica caseta Oromana punto de encuentro de todas las figuras del toreo, María Rosa vio bailar a Matilde Coral cantándole Antonio Mairena, con ese punto de éxtasis que tienen las reuniones cabales… y en ese momento se vio claro… María Rosa quiso ser bailaora.

Sin ser el deseo de su padre, bajo la promesa de estudiar bailó durante años en El Cordobes y otros escenarios.

María Rosa había heredado el arte de su madre y de su tía. Hubiera sido una gran bailaora. Ha sido una reputada abogada y ahora es la Consejera Delegada de la empresa y directora general de Cordobes junto a sus hermanos,

Cordobes es por tanto una cultura vivida, la materialización y la búsqueda ambiciosa e inconformista de un ideal perfecto. Reconocido por instituciones oficiales como por la sociedad civil, y de forma exitosa por el propio mercado. Siendo lo más valorado por familia el reconocimiento y el elogio de los profesionales mismos, los que han dejado allí su arte. Un regalo para la emoción y los sentidos, que ha quedado impregnado en las paredes de Cordobes.